
La revista The Lancet acaba de publicar un extenso estudio donde alerta sobre el aumento masivo del consumo de alimentos ultraprocesados y sus nefastas consecuencias. En España, un 32 % de la dieta (¡horror!) ya proviene de alimentos ultraprocesados. Lo que deja a la famosa Dieta Mediterránea para la galería y no como la eficaz dieta producto del entorno y cultura de los habitantes de las orillas del Mare Nostrum.
Es curioso cómo a mayor información sobre alimentación, menos caso hacemos, o menos capacidad de reaccionar tenemos. Es una plaga en toda regla, de la que nosotros nos vamos a defender… cocinando, ¡claro! Este simple hecho parece que está reñido con nuestro estilo de vida actual. Es tan conveniente que te lo den todo hecho y no tengas que ponerte a cocinar. ¿No será que este estilo de vida es una insensatez?
En The Quotidian Cook ya hablamos del peligro de los ultraprocesados en varias ocasiones. Si quieres saber más, puedes leerlo en estos enlaces y de paso disfrutar de dos recetas tan poco procesadas como son las Alubias con Trompetas Negras o la Crema de Puerros con Níscalos.
Para curarnos en salud, vamos a cocinar unas alcachofas, probablemente lo más alejado de un ultraprocesado que existe. Vamos a verla de cerca:
Fotografía cedida por Aina Erice de su artículo: Alcachofa: Breve Monografía Gastronómico-cultural. A. Erice 2015. Publicado en el blog: Historia de la Cocina y la Gastronomía.
Para hacer estas Alcachofas con Picatostes vamos a usar la técnica del vapor, ideal para la mayoría de verduras. Si necesitas repasar cómo pelar y cortar unas alcachofas, puedes leerlo aquí. Una vez troceadas, las dejamos cinco minutos al vapor, las sacamos en su punto y las pasamos por una sartén bien caliente para dorarlas. De esta forma quedan suculentas, con poca grasa y sal y muy, muy sabrosas.

Las vamos a acompañar de unos picatostes crujientes con tomillo y una base de alubias blancas. La gracia de este plato está en que la mitad de las alubias las convertimos en una crema suave con el agua del vapor de las alcachofas. Tenemos una base cremosa muy sabrosa y un empedrat de alcachofas al que damos alegría con la cebolla roja y potencia con las aceitunas negras. Un buen aliño, más tomillo, una corona de picatostes y… ¡a disfrutar de la Dieta Mediterránea!

- 3 alcachofas frescas
- 500 gr alubias blancas cocidas
- ½ cebolla roja cortada a cuadraditos
- 10 aceitunas negras (variedad muertas o similares) sin hueso y cortadas en mitades
- 1 rebanada de pan integral (o similar) cortada a dados
- 4 ramas de tomillo fresco (deshojadas)
- Aceite de oliva virgen extra
- Vinagre de Jerez
- Sal marina
- Pimienta negra de molinillo
- Coloca al fuego una olla con dos dedos de agua mineral y la cesta para cocer al vapor.
- Corta la cebolla roja en cuadraditos y ponla en remojo con vinagre de jerez y agua al 50 por ciento.
- Pela y corta las alcachofas para obtener seis medias rodajas de cada una.
- Colócalas en la cesta de vapor y cocina durante cinco minutos. Reserva el agua del vapor.
- En una sartén, dora las alcachofas por ambos lados con una cucharada de aceite de oliva. Reserva.
- Tritura la mitad de las alubias con el agua del vapor de las alcachofas hasta obtener una crema suave y casi líquida. Salpimienta al gusto.
- En la misma sartén con una cucharada de aceite sofríe los dados de pan con las hojas de tomillo hasta que queden dorados y crujientes.
- En un bol, combina las alubias, la cebolla roja (escurrida), las alcachofas y las aceitunas negras. Aliña con aceite de oliva, salpimienta y mezcla bien.
- Para emplatar, en plato plano, extiende la crema de alubias en la base, coloca la mezcla de alubias y alcachofas encima y decora con los picatostes y las hojas de tomillo, las fritas y las frescas.
Fotografía cedida por Aina Erice de su artículo:









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